Sariri, más allá del Folklore

Sariri Orquesta Popular de Música Boliviana está integrada por cuatro talentosos jóvenes músicos: Mishelle Villarroel (violín, quena y voz), Miguel Crespo (batería y percusión), Armin Villca (vientos folklóricos y flauta traversa) y Rommel Flores (guitarra y voz).

Hace un año y medio que todos ellos se unieron al calor de la Escuela Popular de Artes (EPA), donde todos daban clases. “En la Escuela siempre hacemos ensambles y había el ensamble de folklore latinoamericano, obviamente con estudiantes, pero de ahí hemos decidido hacerlo solo entre los profesores invitando” a músicos que –de una u otra manera– estén comprometidos con estudiar y recuperar el folklore.

Según cuenta Mishelle, cada uno de los integrantes tiene un historial diferente que transita por la música clásica, empírica, popular o jazz. “Todos tenemos un background diferente”, dice, y lo más probable es que ésa sea la clave del sonido que han conseguido y que ahora plasman en “Caminante”, el primer disco del grupo.

Esta producción, compuesta por nueve temas, será presentada este jueves 18 de febrero, a las 20:00, en el Mesón del Cantor y de los nueve temas, seis son composiciones de Sariri y el resto son reediciones de canciones antiguas, como “Ojos azules”.

“Hay de todo en este disco, es un bagaje… En realidad va mucho con el concepto de lo que significa Sariri (viajero en aymara), y la idea de por qué le hemos puesto este nombre al disco –“Caminante”–, es que somos tan pasajeros y la música es súper efímera y cada uno va por su camino. Ésa es la idea”, sostiene Mishelle.

Las composiciones, en su mayoría corresponden a Mishelle Villarroel y Rommel Flores, y abarcan ritmos tan diferentes como lo son la geografía y la cultura boliviana: cueca, huayño, chacarera, morenada, tarqueada y saya.

Los Integrantes

Miguel Crespo es bachiller del Instituto Laredo, donde trabajó como profesor. También estudió música en Cuba, gracias a una beca, y vivió una década en España donde estudió en el Conservatorio Superior de Música del Liceo. Además de jazz, Miguel cultiva el folklore boliviano, afrocubano y latino. Actualmente es profesor en la EPA y la Fundación Sinfónica Cochabamba.

Rommel Flores también es bachiller del Laredo y toca rock, mucho folklore latinoamericano y jazz.

Armin Villca es un músico entre empírico y letrado, y tiene grupos de rock, fusión y folklore. Cada año, durante tres meses, viaja junto a sus hermanos a Europa, donde dan conciertos de música folklórica. Armin es ingeniero de sonido y dueño del estudio Spectro Records, donde se ha producido el disco “Caminante”.

Mishelle Villarroel es bachiller del Laredo y ha hecho diversos cursos en Lima, Sao Paulo, Los Ángeles y ahora hace un curso virtual en el Berklee College of Music (EEUU). Es profesora en la EPA, violinista en la Orquesta Filarmónica de Cochabamba y también tiene otro grupo de jazz que se llama Mish & The pussycats.

Folklore boliviano

La idea de Sariri no es sólo tocar música y hacer discos, lo que quieren todos sus integrantes es “mostrar que nuestro folklore es bellísimo y que necesitamos estudiarlo y trabajarlo”.

Además de sacar al folklore del molde en el que se encuentra, esto a través de incorporar en su ejecución instrumentos como el violín o el bajo electrónico y desarrollar fusiones con ritmos como el jazz y el rock; Sariri ya trabaja en investigar y catalogar el folklore boliviano.

“Lo que queremos hacer con el folklore –explica Mishelle Villarroel– es seguir evolucionándolo, escribirlo, definirlo. Hay mucho ritmo, hay muchas variantes entre un lugar y otro. El objetivo como grupo, de aquí a un par de años, es documentar lo que ya está hecho, ordenarlo y crear una biblioteca de folklore escrito boliviano que se pueda exportar a cualquier parte”.

(*) La autora es periodista.

BOLIVIA: Sariri: Más allá del folklore

Fuente: Los Tiempos